✦ 21 · 09 · 2018 → para siempre ✦
hoy es todo tuyo 🤍
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✦ nuestra historia ✦
21 de septiembre de 2018. Una residencia en Sevilla. Yo intentando enseñarte a resolver el cubo. Tú, sin saberlo, ya resolviéndome a mí.


La Feria de Abril de Sevilla. Antes de ser novios, pero ya siendo los más importantes el uno para el otro.
Todavía sin saber lo que se venía. Tú con el cubo de Rubik — del que yo era tan orgulloso profesor — y sin imaginar que en días nos iban a separar 800 kilómetros.


Recién novios. Tú en Almería, yo en Badajoz. Una pantalla por medio. Lo aguantamos, y eso dice todo sobre nosotros.
Cuando por fin pude ir a Almería a verte. No sé si alguna vez un reencuentro me ha dado más alegría.


Granada. El primero de muchos. Desde entonces supe que quería seguir descubriendo el mundo solo contigo.
Ahí estaba yo, en primera fila. Eso que lograste es solo tuyo — pero que me dejaras estar fue un regalo.


Dos Hermanas. Nuestra primera casa solo para nosotros. Después de todo el camino recorrido, por fin nuestro propio espacio en el mundo.
13 de febrero de 2026. Un nuevo paso, un nuevo reto. No entiendo del todo el nombre — pero tú sí, y eso me basta.

✦ momentos ✦









✦ el amor con cuatro patas ✦
a los dos



✦ por qué ✦
Porque sobrevivimos un confinamiento recién siendo novios, tú en Almería y yo en Badajoz, y salimos de eso más juntos que nunca.
Porque eres mi mayor apoyo. Siempre. En lo bueno y en lo complicado, ahí estás.
Porque nos entendemos a la perfección. No siempre hace falta ni decirlo.
Porque dijiste que sí a adoptar a Ivar. Y le pusiste ese nombre. Y a mí me parece bien todo lo que a ti te gusta.
Porque llevas desde el 21 de septiembre de 2018 siendo la persona más importante de mi vida, aunque entonces ninguno lo sabía del todo.
Porque nos ayudamos día a día. Sin drama, sin llevar la cuenta. Simplemente juntos.
Porque nuestra casa en Dos Hermanas tiene algo especial que no tiene nada que ver con la casa, sino contigo.
Porque llevas un colgante de π. Y yo te lo regalé diciéndote exactamente esto: te quiero tanto como decimales tiene.
Porque solo hay una cosa que genuinamente no entiendo en este mundo: una vida sin ti.
Te quiero tanto como decimales tiene π.
Tú, yo, e Ivar — para siempre.




